Estimado yo:
Hola! Qué tal? Típica manera de empezar una carta, no? Lo seguís haciendo así? Hombre, ya podrías haber cambiado tu estilo, no?… Que quién soy? Bueno, pues soy vos mismo un 9 de Abril del 2008, escribiéndote una carta como me gusta hacerlo de vez en cuando a tu familia o amigos, pues creo que una carta te da la oportunidad de pensar lo que decís, de corregir si expresas una cosa incorrectamente, de dejar en claro las cosas y … como no, tener cierta manera de “recordar” lo que se habla… eso en una charla no lo podés hacer, aunque sí es verdad que en una charla podés ver a los ojos y ver la sinceridad en la mirada, entre muchas otras cosas. El punto es que, hoy por hoy seguís escribiendo a la gente que te importa y a la gente que te interesa que sepan algo, y por eso es que me decidí a escribirte… o bueno, escribirme (me voy a hacer bolas con los pronombres… dejemos claro que cuando diga ‘yo’ estaré hablando del Pablo del 9 de abril del 2008, y cuando diga ‘vos’, me estaré refiriendo a vos: Pablo del futuro).
Que cuándo me decidí a escribirte? Pues ayer, que fue un día que regresaste temprano de la universidad y te topaste en el metro a una persona que estaba pidiendo un poco de dinero o comida para él y su familia, y que sin pensarlo sólo subiste el volumen a tu iPod y hiciste como si no habías oido nada… en ese momento, te recordaste que tenías en la billetera una moneda de 1 euro, y aún sabiéndolo, lo dejaste pasar como si nada… ¡Qué Vergüenza, Pablo! De verdad… en ese momento lo primero que pensaste fue, ‘¡Cómo he cambiado!’ … por un momento te sentiste hasta orgulloso por haber ‘cambiado’, así que no solo sinvergüenza, sino que cínico… Y pensaste, ¿Qué diría el Pablo del pasado de vos? Y llegaste a la triste conclusión de que seguramente te recriminaría por muchas cosas.
¿Qué diría el Pablo que un 01/01/01 se despertó intranquilo porque siempre creía que esa fecha tan especial debía significar un comienzo, un ‘re-arranque’, y que se sentó con papel y lápiz y te escribió una carta como la que te escribo ahora? Lastimósamente esa carta no la tengo aquí para leerla, pero sí me recuerdo que te escribiste (o bueno, me escribí) una reflexión de cómo habías acabado una etapa, la etapa de tu niñez, acababas de cumplir 18 años, estabas a días de entrar a la universidad a estudiar la ingeniería y acababas de terminar una relación amorosa muy fuerte de muchos años de previa amistad y posterior noviazgo; y que la ‘casualidad’ de que la fecha 01/01/01 te indicaba ‘comienzo’ y vos estabas comenzando algo. Después de eso escribiste una lista de compromisos contigo mismo, con prioridades y preocupaciones, con ideas y con sueños. La lista era bastante abstracta, porque realmente no sabías qué te deparaba el futuro, por lo que tus compromisos eran como una guía, para dejar cierta ‘libertad’ para lo que viniera pero teniendo siempre esos valores como base fundamental (aparentemente, éramos más inteligentes a los 18 que ahora a los 25 y a los no se cuántos tendrás cuando leás esto).
Hoy lastimosamente me doy cuenta que muchos de esos valores ya los perdí, y que agarro la típica excusa de que ‘las cosas y las prioridades cambian’, que el mundo real es distinto y es duro, y bla bla bla…, así que hoy, que al menos todavía tengo la cabeza un poco puesta, que creo que mantengo unos valores, y que al menos aún puedo reconocer que hay ciertas cosas que las estoy manejando mal, aprovecho a escribirte antes de que cambie por completo de mentalidad. (Al puro estilo mafaldista: ‘resulta que si uno no se apura en cambiar el mundo, es el mundo el que lo cambia a uno’)
Casualmente esta carta quería hacerla desde hace algún tiempo, por la ‘casualidad’ (¿?) de que en estos momentos estoy en una etapa similar, un ‘inicio’, un cambio de vida. Llevo menos de 2 meses de haber empezado el doctorado, lo cual tiene como consecuencia que decidí quedarme en España unos cuántos años más, aparte de los 2 y medio que llevo fuera de Guate, que solo eso ya es un gran comienzo y basta y sobra para hablar de cambios en mi vida… pero aparte de eso, llevo un año y poquito de una soltería que me ha servido para pensar mucho y cambiar aún más, pues una relación de casi 6 años no es trivial, hablando con la verdad, y ni vos ni yo vamos a negar que el fin de dicha relación me afectó mucho (para bien o para mal) y al mismo tiempo sirvió mucho… peeero, ese es otro tema completamente aparte.
Hay un problema muy claro conmigo que lo puedes observar justo en este momento, y es que no puedo ser breve… llevo no-sé-cuántos párrafos escribiéndote y no he llegado ni al meollo del asunto! Así que sin más, al hueso!
Pablo: No olvidés que tu familia es lo más importante de este mundo, que tenés un papá y una mamá maravillosos, que hoy por hoy a pesar que no les has visto en casi 2 años y que no les escribís seguido, te siguen queriendo y te apoyan incondicionalmente a pesar que tus decisiones te mantienen alejado de ellos, que están allí para vos y que cualquier problema grande o pequeño que tenés ellos están dispuestos a ayudarte… que te extrañan, y que se mueren por verte… tenés idea de cuánta gente no desea con todas sus fuerzas tener eso?! Espero que cuando leas esto en unos años, no te estés arrepintiendo de no haber aprovechado el tiempo para recordarles cuánto los amas, para mandarles un abrazo aunque sea virtual, o hacer lo imposible por conseguir unos cuántos días para ir a visitarlos a Guate! Tenés unos hermanos que también te apoyan, que al mismo tiempo que vos están haciendo sus vidas y están formando sus familias, pero que no se olvidan de vos! Llamálos hombre!! Tenés unos sobrinos preciosos y que te morís por conocerlos y jugar con ellos! Es cierto que te estás concentrando en tu trabajo y en tu vida profesional, pero nunca, nunca NUNCA olvidés a tu familia, es lo más importante y es la mayor bendición que Dios te ha dado.
No olvidés que no sos autosuficiente, que lo que has logrado o que vas a lograr es gracias no sólo a tus esfuerzos, sino que existe todo un montón de gente atrás tuyo que directa o indirectamente te han ayudado para conseguirlo, y que debés de estar lo suficientemente consciente de esto, no solo para que no te creás el super-poderoso y archi-inteligente (que no lo sos!), sino para que te acordés que si podés ayudar a alguien, en lo que sea, ya sea algo chiquito o grande, lo deberías de hacer, porque así como deberías estar agradecido con todos los que te han ayudado, deberías ayudar a otros también a conseguir sus propios sueños, y si a vos te quita un poco de tu tiempo, recordate que por un ‘poquito de tiempo’ que muchas personas perdieron por vos, estás donde estás!
Respetá a los demás, y date a respetar, porque no hay nada más desagradable en este mundo que alguien que se ‘para’ encima de alguien para denigrarlo, y peor aún si lo hace a conciencia! No te olvidés de lo mucho que odiás a las personas que son racistas, o clasistas, o que en general se creen superiores a los demás por su ’status’ pisoteando a los demás como si se hubieran ganado ese derecho. Acordate que vos tenés libertad, pero que la libertad implica un conocimiento, un compromiso, una responsabilidad… y que tu libertad se hace nula cuando coartás la libertad de los demás… no pisoteés a nadie!
Conocé a mucha gente, hacé amigos, respetalos, querelos… no te olvidés que los verdaderos amigos que hasta hoy has hecho lejos de tu país se han convertido en tu familia, y que gracias a ellos has aprendido a convivir y a crecer, que te has reído, que has disfrutado, que has sufrido… que has vivido con ellos!
Si cuando leás esto tenés pareja (ojalá! sino estamos fregados! :P), acordate de NUNCA faltarle al respeto… no la engañés, no le mintás, acordate lo mucho que te duele que te lo hagan, acordate que sufriste por eso y que te juraste no hacerselo a nadie… acordáte que tu pareja no tiene que ser una carga para vos, tu pareja tiene que ser tu compañera, tu desahogo, tu aliento, a quien vas a llegar a contarle tus cosas, y que vos se lo vas a regresar igual o con creces! Espero que estés con alguien con quien podás platicar, con quien te carcajeés… hoy tenes la idea (bueno, yo hoy) quizás romántica o medio tonta que con quien estés será alguien a la que le podás platicar lo que querrás y que no se va a burlar de vos, que no se avergüenza de tu risa y que pueden pasar horas juntos y no aburrirse, además de saber darse su lugar y espacio.
Por último, y con esto ya termino, acordate de dar SIEMPRE el 100% de vos mismo, no te avergoncés de lo que hacés, y con la frente en alto enfrentá los compromisos y los problemas que tengás, siempre con ánimos y una sonrisa en la cara, aunque estés ocupadísimo, acordate de hacer lo que QUERÉS hacer, y así las cosas podrán ser agobiantes, cansinas y demás, pero al final la recompensa es increible!
Espero que cuando leás esto, no estés diciendo “¡Qué ingenuo era!” y me ignorés, sino que al contrario, esto se haya multiplicado y que tengás muchos conocimientos nuevos y hayás cumplido lo que deseabas…
Un abrazo, y si tenés el pelo largo, cortátelo que ya no estás en edad… jejeje 